jueves, 16 de junio de 2011

EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS (THE BOY IN THE STRIPED PYJAMAS)

Hoy  nos acercamos a una historia que ha tenido gran divulgación y que ha interesado a jóvenes y mayores, posiblemente por su aparente sencillez de lectura  y  su brevedad.  Nos referimos a  la novela  El niño con el pijama de rayas que, con el colofón de la película  ha llegado un muchos rincones del mundo y ha sido traducida a muchas lenguas. 


El tema de la guerra, de las guerras y sus consecuencias, está vivo en la vida diaria de telediarios, documentales, películas, novelas de adultos o juveniles. Con frecuencia, y salvo excepciones, se fraguan con el desarrollo de batallas, con jefes de perfil psicológico bajo o maniqueo;  con muchachos  en los campos de batalla con una situación anímica cada vez menos predispuesta a heroísmos, y más sensibles a los traumas físicos y psíquicos por los padecimientos y el horror; abundan los finales poco afortunados y sin desfiles de victoria, ni premios; y, en la  retaguardia se ve la miseria y dolor, con alguna trama central o marginal, que  ofrece cierta luz entre tanta tiniebla. 

Evidentemente, el tema bélico tiene interés para  espectadores y lectores de diversas edades, porque ha sido y es un referente real en la infancia de muchos adultos,  o porque es un conocimiento nuevo, tratado con frecuencia en clave de videojuego  de rol audiovisual,   para los más jóvenes. También ha de decirse que al ser un tema tan reiterado en los medios,  puede  sonar retahíla conocida y mil veces repetida,  cada  día guerras distintas, siempre una guerra igual. Sin  embargo, aunque pueda parecer un tema agotado por el reiterado tratamiento, siguen publicándose  novelas y estrenando películas que reviven guerras, o su memoria.  

Si nos ceñimos sólo a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), (desde ahora,  SGM), en el cine que es el marco del tema que desarrollaremos, podemos  comprobar  que en los últimos años se han hecho  un gran número de películas.
 El tratamiento del tema en literatura,  también es abundante. Sólo con que nos pasear por las librerías, podremos ver  muchas novelas y  ensayos de publicación muy reciente, sobre el tema. El mapa de los países que la sufrieron es grande y los intereses que confluyeron muchos. 
Al ser un tema que sigue vivo y generando información de forma permanente,   se trata de un argumento que podemos  explotar didácticamente porque no sólo no  está agotado, sino que  está en el ambiente;  y,  como consecuencia, se ven, se oyen y se leen,  aunque sea de forma inconsciente, secuencias e historias que rememoran la SGM. 
La propuesta que hacemos permite un trabajo que desarrolla actividades y  favorece la adquisición  de competencias propias  del área  de lengua  y literatura, pero además, tiene una función trasversal,  que permite  jugar con  otras  áreas  de  Educación Secundaria y Bachillerato.

De todos los elementos contenidos en tal litigio, haremos un acercamiento  aEl holocausto.
El material que, como ya hemos señalado,   permite mirarse y  verse desde  la mirada infantil.  Proponemos  la presentación de una  obra de producción  reciente,  El niño con el pijama de rayas. 

Título: 

THE BOY IN THE STRIPED PYJAMAS  

(El niño con el pijama de rayas)

Dirección: Mark Herman.
Países: Reino Unido y USA. 
Año: 2008.
Duración: 96 min.
Género: Drama.
Interpretación: Asa Butterfield (Bruno), Vera Farmiga (la madre), David Thewlis (el padre), Jack Scanlon (Shmuel),  Amber Beattie (Gretel), Richard Johnson (el abuelo), Shelia Hancock (la abuela), Rupert Friend (teniente Kotler), David Hayman (Pavel), Jim Norton (Herr Liszt), Cara Horgan (Maria).
Guión: John Boyne y Mark Herman; basado en la novela de John Boyne.
Producción: David Heyman.
Música: James Horner.
Fotografía: Benoît Delhomme.
Montaje: Michael Ellis.
Diseño de producción: Martin Childs. 
Vestuario: Natalie Ward.


Basada en una novela escrita por el autor irlandés John Boyne, que  relata  desde  el supuesto punto de vista de Bruno, niño de ocho años, hijo de un oficial de la Schutzstaffel nazi, su cambio de domicilio de Berlín a un lugar llamado "Auchviz" (en la versión original en inglés Out-With) que no es otro que el campo de exterminio de Auschwitz.

La historia sigue con fidelidad la  novela  de John Boyne (2007), con el mismo título e idéntico argumento. Ni en literatura  ni en cine dejan de sobrecogernos los hechos a lo largo de todo el relato. El tema de la Segunda Guerra Mundial, no por muy reiterado agota las posibilidades narrativas, ni deja de atraparnos. El autor señala la necesidad de ignorar el final para  seguir el relato con interés, pero no es fundamental. La muestra  es que la novela ha sido considerada best seller en 2007 y traducida a muchos idiomas. Su contenido, en general,  ha sido bien recibido por adolescentes y jóvenes, y seguro que  fue leida conociendo el final, porque es difícil considerar que no se hubiera comentado el final.  El discurso tiene una estructura lineal, con algunas elipsis. La duración  del tiempo interno es de casi dos años. La estética visual está muy cuidada,  con una excelentee actuación de los niños protagonistas y de gran expresividad. Los adultos proporcionan un buen acompañamiento coral. Es una mirada a la Historia desde los ojos desconcertados de un niño, lo que proporciona un buen caudal de posibilidades didácticas por los aspectos contenidos que permiten un  interesante trabajo interdisciplinar.

El niño con el pijama de rayas es  una novela de veinte capítulos,  con un acercamiento externo al holocausto.  
El protagonista, Bruno,  había nacido el 15 de abril de 1934.  En el momento de empezar el relato  tiene  nueve años, vive en Berlín con su padre, su madre y su hermana Gretel, en una amplia casa de la que han de marcharse porque a su padre, militar nazi es ascendido a comandante y le envían con responsabilidades al campo de concentración de Auschwitz,  que por supuesto no tiene ningún significado para Bruno.



El niño está molesto con el traslado porque  ha de dejar la escuela, y a los amigos. El lugar de destino es inhóspito, aislado y solitario. Desde la ventana de su dormitorio, Bruno divisa una gran cerca tras la que hay gente con pijamas rayados. Son los judíos, que están en el campo de concentración. 
Entre el aburrimiento y la confusión, se pregunta qué está pasando en Auschwitz y por qué la gente viste siempre con unos pijamas rayados. Una tarde, va a explorar el entorno  y se encuentra, al otro lado de la valla, con un muchacho judío llamado Shmuel, un nombre extraño para Bruno,  pero común en el campo de concentración. Shmuel se hace amigo de Bruno, se ven  cada tarde  y hablan. Gretel le cuenta que los del pijama de rayas son judíos y que ellos son "lo contrario". 

Poco tiempo después de esto, se descubre que Bruno y Gretel tienen piojos y a Bruno le afeitan la cabeza. Esto le hace parecerse mucho más a su amigo Shmuel y piensa que no son tan diferentes, realmente. La historia termina
cuando Bruno, se encapricha por entrar en el campo de concentración antes de su vuelta a en Berlín, con su hermana y su madre. Consigue el pijama rayado gracias a Shmuel y pasa por debajo de la alambrada. Quiere ayudar a Shmuel a encontrar a su padre que el chico le explica que se ha perdido (presumiblemente había sido ejecutado) y también quiere poder jugar con otros niños. Sin lograr el propósito, empieza a llover. Bruno quiere volver para su casa, pero son rodeados por soldados junto a mucha más gente, y empiezan a hacer una "marcha" que se va haciendo densa a medida que llegan a un barracón hermético. Empieza los gritos, el caos… El relato termina con la búsqueda de Bruno por su familia; su padre descubre la ropa que se había quitado el niño para ponerse el pijama, cerca de la verja del campo de concentración, mientras deduce lo que le ha podido  suceder a su hijo. El padre de Bruno parece que ya no seguirá en el cargo,  y ya nada  importa. Los espacios  en los que se desarrolla el relato es una metáfora  de cómo podía vivirse semejante situación en muchos lugares de Europa, durante la SGM. El protagonista está atrapado en un espacio cerrado en el que se siente solo. Es un prisionero circunstancial, que no pueden acceder al exterior bajo ningún pretexto. La causa  de la  soledad y del aislamiento de Bruno es porque  vive en un lugar deshabitado junto a la verja que les separa del campo de exterminio. En sus juegos  está centrado en el descubrimiento del exterior  cercano,  al que  puede acceder desde  lejos, sólo con la mirada,  pero el relato de lo que ve y oye influye  para el desarrollo del relatos. Muestra los hallazgos  que,  con ser minúsculos, suponen una narración de la cotidianidad en los campos de exterminio  y sus alrededores.  

A lo largo del desarrollo de la trama, muestra su sorpresa por todo cuanto ve.  Explica  su amistad  con  otro  niño judío llamado Shmuel que vive al otro lado de una verja y que, como otras personas en ese lugar, viste un "pijama de rayas"; la novela  también tuvo muy buena acogida por el público adulto y juvenil. Desde distintos escenarios, con puntos de  vista variados y  situación opuesta,  ambos relatos  apuestan  por mostrar algo de lo que supuso el exterminio de los judíos. El tratamiento del tema tiene unas características que permiten un acercamiento  intertextual  con elementos  hipertextuales  bien documentadas.

Sugerencias didácticas. 
  • Búsqueda, por grupos, del significado de los términos: Segunda Guerra Mundial, nazismo,  fascismo, holocausto, judíos, Auschwitz, Führer, Adolf Hitler, campo de concentración. Cada grupo puede buscar el sentido de un término y hacer un cuadro o una presentación del concepto, al resto de la clase. Llevar una discusión y llegar a alguna conclusión de lo que significa.
  • Ver la película fijándose en los personajes y en su actuación. Si se ha leído la  novela antes, hacer una comparación de las semejanzas y diferencias. Se pueden tener en cuenta, sobre todo, si  la forma de narrar la historia es igual.
  • Después, establecer una discusión, o un forum, con la finalidad de entender a los dos  protagonistas: Bruno y Shmuel. Analizar  la estética de los personajes y su actuación. ¿Qué dicen sus miradas? ¿Y sus silencios?  Haz  una lista  de lo que les importa a cada uno. ¿Están bien representados? ¿Es adecuado el comportamiento de Bruno con Shmuel? ¿Y el  de Gretel con su hermano?
  • ¿Cómo son el padre y la madre de Bruno?¿Qué les dicen  a sus hijos? ¿Opinan  de la misma manera? ¿Quién tiene una actuación más certera; más ética?  Haz un paralelismo entre la  actuación de los padres y la de los abuelos.  ¿Qué  ideología  se desprende del  profesor ¿Y, cuál del asistente militar que tienen?
  • Evoluciona el  personaje de Bruno, a lo largo de la historia? ¿Es representativo el título de la película?
  • ¿Cómo describirías la historia?¿De aventuras, social, intimista?¿Qué enseñanzas  proporciona?



1 comentario:

  1. Hola, ROMEA, mirando en lo publicado en vuestro blog, me ha llamado la atención el relato EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS. No Leí el libro, pero su sinopsis que hayas comentado en este espacio si, me ha gustado... no está mal, aunque la verdad, esperaba algo más. El relato nos sitúa en la realidad de aquella época la II Guerra Mundial. Creo que, por ser un RELATO sencillo y que va directo al corazón, ha obtenido un éxito mayor de aquel al que, probablemente, sus méritos literarios le hagan acreedor. La obra "El Niño con el Pijama de Rayas" se consideraba dirigida a un público adolescente. No sé si esto es así, yo creo es que está dirigida a un público más adulto y maduro.
    De todos modos, este tipo de labor nos lleva más allá de lo que es una mirada inocente de un niño alemán, hijo de un oficial nazi, que vivía en una época de horror y terror, a pensar en las miradas de miles de niños inocentes en diferentes partes del nuestro mundo contemporáneo que viven día a día, disímiles situaciones angustiadas y amargadas. En este sentido, hecho en falta otras películas basadas en obras literarias enfocadas en tema de la guerra y sus circunstancias atormentadas en las que viven miles de miles de inocentes, con especial mención los del mundo árabe, tal como los de Iraq, de Líbano, de palestina, de Sahara, etc. De hecho, en esta línea hay unas sagas muy reales y bastante largas que merecen la pena de leerlas y navegar en su cine.

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