domingo, 24 de noviembre de 2019

FORTUNATA Y JACINTA DE BENITO PÉREZ GALDÓS

El 4 de enero de 2020 se conmemora el centenario de la muerte de D. Benito Pérez Galdós, que había nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 10 de mayo de 1843 y murió en Madrid (1843-1920). La Biblioteca Nacional, en Madrid, promociona la exposición: ´Benito Pérez Galdós. La verdad humana' con una serie de actividades en homenaje a este gran autor,  hasta el 16 de febrero de 2020. Es una buena oportunidad para sumarnos a su recuerdo, por ser considerado uno de los mejores novelistas españoles que además, fue dramaturgo, historiador, cronista político y un excelente observador de todo cuanto le rodeaba. Fue un narrador que supo tomar el pulso de un tiempo, dentro de unos espacios auténticos y con personajes de cualidades, defectos y miserias muy vivas. En los relatos novelescos, Galdós se apartó de la corriente romántica imperante para mostrar la expresividad del naturalismo con una profundidad psicológica de los actores, admirable.  
Benito Pérez Galdós, en torno a 1890. HULTON ARCHIVE / GETTY IMAGES
En esta página no vamos a tratar, no sería posible, ni su obra completa, ni su biografía. Hay mucha información, a la que nos referimos sólo de forma sintética, o periférica; tampoco aludimos, casi,  a sus obras; sólo citaremos aquello que sea imprescindible para seguir el objetivo que nos proponemos al presentar 'Fortunata y Jacinta'. Del listado de su bibliografía tenemos un amplio referencial, aunque vamos a destacar por su claridad y capacidad de síntesis el elaborado por el IES Pérez Galdós, de las Palmas de Gran Canaria, con motivo de la celebración del centenario del centro (1916-2016). Al final del post hay varias referencias, también de mucha utilidad.  

Galdós transformó las características de la novela de la época. Se apartó de la tradición literaria romántica por lo que dotó de gran expresividad al relato, al dar mayor hondura psicológica a sus personajes. Era un curioso de gran memoria, mucha capacidad de observación y de audición y,  muy importante, tenía una gran pasión por la lectura. Leía en español, inglés o francés; prefería a los clásicos ingleses, castellanos y griegos, en particular a Shakespeare, Dickens, Cervantes, Lope de Vega y Eurípides, o al ruso León Tolstói. Asimismo, conocía y leía de obras del naturalismo francés que influenciaron sus ideas narrativas, dando  un giro a su producción novelística en 1881, al publicar ‘La desheredada’ y otras obras posteriores. 

Esta amalgama de influencias le llevó a la creación de obras que con un estilo directo y natural en las secuencias narrativas o en sus comentarios -que menudean por su participación como narrador omnisciente-. Los diálogos de los personajes tienen las características propias del realismo literario utilizando recursos propios de la oralidad cercana y familiar. Tantos en los diálogos como en la narración abunda el sentido del humor y la ironía, con reflexiones profundas de gran sencillez y alejadas de academicismos. El carácter cercano y coloquial de sus relatos hizo del autor un personaje querido y muy leído por las clases populares, pero, como no podía ser de otra manera, a fue veces menospreciado y criticado por la llamada ‘élite cultural´ por considerarlo poco erudito y descuidado en su escritura, siendo llamado por Valle-Inclán ‘don Benito el Garbancero ‘, aunque más por cuestiones de rencillas personales, que por la falta de reconocimiento a su obra.

Fortunata y Jacinta 
Centrándonos un poco más el tema, vemos que 'Fortunata y Jacinta' (1886-87) pertenece a la serie de novelas clasificadas como contemporáneas, escritas y publicadas entre 1881 y 1889.  La acción transcurre entre diciembre de 1869 y abril de 1876. El contenido de su historia se inicia en el momento socio-político correspondiente al final de la Revolución de 1868.  Se inscribe en el Reinado de Amadeo I de España, la Primera República, los golpes militares de los generales Pavía y Martínez Campos, y año y medio de Restauración, como telón de fondo.

Es una de las mejores representaciones de la vida madrileña de la época. Trata de la disputa melodramática de dos mujeres; Fortunata, mujer del pueblo llano de escasos recurso y Jacinta, acomodada y esposa legítima del hombre que se disputan: Juanito Santa Cruz, el Delfín.

Benito Pérez Galdós en 1870  en 'Observaciones sobre la novela contemporánea en España'  hace una descripción de las características de la novela española y señala los problemas que considera deben tenerse en cuenta, a los que él se enfrenta y ataja con gran acierto en esta y otras obras:
Los vicios y virtudes fundamentales que engendran los caracteres y determinan los sucesos son también estos de por acá. Nada de abstracciones, nada de teorías; aquí sólo se trata de referir y de expresar, no de desarrollar tesis morales más o menos raras, y empingorotadas; sólo se trata de decir lo que somos unos y otros, los buenos y los malos, diciéndolo siempre con arte. Si nos corregimos, bien; si no, el arte ha cumplido su misión, y siempre tendremos delante aquel espejo eterno reflejador y guardador de nuestra fealdad. 
Por medio de este triángulo protagonista, presenta diversos sectores de la sociedad española del momento, en los que muestra la perspectiva en la que se encuentra la mujer, de acuerdo a la clase social que representa: la alta y la baja, con las caracterizaciones de sus personajes atendiendo a su estatus: Jacinta, frágil y delicada como su nombre indica: es rubia, enfermiza, y estéril como mujer. Por otra parte, Fortunata; antítesis perfecta, física y moral de Jacinta. Ella es fuerte, primaria, morena, con herencia mora, gitana, muy alegre, vivaz y fecunda. Es un símbolo de que en ella está la esperanza para el mañana del país. Juanito, hijo único ocioso de una familia adinerada, es un personaje desdibujado, apático con falta de carácter; es un mero tótem entre las dos mujeres. Es el macho germinador de destino ciego, funciona por impulso y llega el hijo. La fuerza naturalista de la novela puede estar en el tópico de la esterilidad contenida en la pureza de sangre, la fertilidad capaz de generar el mestizaje, que además se rige  por una conducta pragmática y utilitaria, sin escrúpulos innecesarios, y exenta del puritanismo de las leyes sociales imperantes. No obstante, en la obra predomina el tono social, característico del realismo español al  mostrar unos protocolos que son los vigentes en el marco geográfico e histórico en los que se representa el relato, con un agudo humanismo. El autor se introduce en el argumento, participa y cuestiona los hechos que van ocurriendo; es uno más en la trama, aunque sea el creador; tiene conclusiones, aporta juicios, califica situaciones y apoya o critica socialmente la actitud de sus personajes.

La obra está dividida en cuatro partes:

La Primera se centra en la presentación de una familia, los Santa Cruz -Don Baldomero y doña Barbarita- que viven en el centro de Madrid,  en la plaza Marqués viudo de Pontejos nº 11. Burgueses  enriquecidos con el comercio de tejidos y paños. Tienen un ocioso hijo, Juan -Juanito el Delfín- que solo aspira a vivir a costa de las rentas cosechadas por sus padres. Sus preocupaciones son las salidas nocturnas con amigos y visitas a cabarets y zonas prostibularias. Conoce por casualidad a Fortunata y ahí se le enciende una profunda pasión. Según rumores tiene un hijo con ella. Eso provoca que sus padres activen su matrimonio con Jacinta para acallar rumores.  Es la propia Jacinta la que intenta acoger al niño, que luego muere. A lo largo de toda la parte el autor no deja de darnos información de cada unos de los personajes,  de cómo se sienten y piensan.

La segunda  atiende a la familia Jáuregui-Rubín. Presenta a Maxi, un huérfano que vive con su tía D. Lupe. Los Rubín viven viven primero en la periferia de la ciudad. Como signo de progreso van cambiando su domicilio,  primero al barrio de Salamanca, después a Chamberí y más tarde cuando Maxi es dependiente de farmacia, a Lavapiés. Tienen un aspecto menos lucido que los Santa Cruz, tienen enfermedades y viven de su trabajo. Son clase media baja que poco a poco se van situando. Empieza la actuación de Maxi en el momento que conoce a Fortunata por medio de Juanito y se enamora de ella. Amor que ha de esconder a su tía por la reputación de la chica. Para aceptar la boda de acuerdo a los consejos del hermano cura, D. Nicolás, Fortunata va al convento de las Micelas durante un tiempo para reformarse. Resuelto aparentemente el problema moral, se casan, pero el fatum hace que vuelva a toparse con Juanito, al que no ha olvidado a pesar de los esfuerzos y sacrificios hechos y reincide en su amor pecaminoso, para dolor de Maxi que lo manifiesta a partir de sonoras jaquecas, una pelea entre marido y amante y rotura del matrimonio de Fortunata.

La tercera parte es colofón y continuidad de las otras dos. Siguen los encuentros en bares y la relación entre Fortunata y Juanito normalmente,  hasta que Jacinta se entera, se indigna mucho y amenaza con abandonar a su marido, pero ese paso tan fuerte es difícil hacerlo con facilidad  y las buenas palabras y promesas de fidelidad de Juan,  calman a Jacinta. Viene la contraparte y Fortunata al verse abandonada sucumbe a la desesperación. Desesperación calmada por Evaristo Feijóo el viejo coronel retirado, con el que vive,  que le aconseja que vuelva con su marido Maxi.

La cuarta parte tiene como protagonista principal a Fortunata y el ambiente de las clases bajas de la historia. La chica embarazada de Juanito abandona el domicilio  en el que vive con Maxi y vuelve a su casa inicial de la calle de la Cava de San Miguel nº 11 donde va a tener su hijo y va desencadenarse el final de la historia, donde vivía también D. Plácido Estupiñá.

'Fortunata y Jacinta' es la novela más importante del Realismo español;  ha sido considerada desde su publicación, la obra maestra del autor. Galdós se esmeró en escoger los materiales, en mostrarlos, describirlos y dotarlos de vida propia. La crítica alaba los retratos particulares, físicos y psicológicos de los personajes que presenta, sobre todo de las mujeres, a las que les dota de gran personalidad y recio carácter con un gran respeto por sus problemas y circunstancias. Asimismo, es magnífico marco social donde los enmarca, de calles, plazas, rincones e interiores de Madrid, hechos de pinceladas evocadoras que permiten ver sus características y significado. La obra significa hoy, junto a La Regenta, la más representativa novela del siglo XIX español.
Calle de la Cava de San Miguel. Madrid
Los personajes
La obra contiene un elevado número de personajes que aparecen y desaparecen a lo largo del relato, Algunos comentarios y análisis los elevan a unos cien. Como no todos tiene la misma importancia,  tomaremos los más importantes y que suponen el armazón de la historia.

Fortunata: Es la protagonista de la novela. Morena de belleza castiza. Analafabeta, de carácter fuerte; fogosa, deslenguada, tiene una rudeza popular. Vive de la prostitución. Con frecuencia es maltratada por los hombres. Aún, así es idealista y romántica pero también pragmática. Es un personaje de principios naturalistas,  alejados de cualquier convencionalismo o de la norma social imperante. Se casa con el farmacéutico Maximiliano Rubín porque quiere cambiar los dictados de su corazón, olvidar a Juan, al que ama por encima de todo -considera que es su verdadero marido-. Pero las circunstancias sociales puritanas existentes hacen que, para tener tener buena reputación no vale tener un amante, ha de casarse de forma ortodoxa. A pesar de la voluntad que pone y del curso de reeducación que sigue para reeducar sus sentimientos, su naturaleza es indomable y le lleva a seguir enamorada del Delfín; casado, a su vez, con Jacinta. Él siente por Fortunata más pulsión sexual que un verdadero amor, por lo que la toma y la deja de forma alternativa a lo largo del relato. De su relación nacen dos niños. El primero muere, del segundo que nace cuando ya está casada, Maxi, su marido, sabe que él no es el padre. Cuando Fortunata conoce a Jacinta,  la admira y quiere parecerse a ella, aunque la odie por tener al hombre que ella considera que es el suyo. Al conocer el deseo de Jacinta de ser madre, empieza una nueva situación que terminará con la adopción de su hijo al morir Fortunata como consecuencia del parto. Fortunata es un personaje que tiene una personalidad y un desarrollo de la acción muy rico en matices, con actuaciones de gran personalidad a pesar de falta de cultura. 

Jacinta: Es la antagonista de Fortunata en todos los sentidos. Por el papel que representa y por toda su caracterización. Pertenece a la clase acomodada de Madrid. Es rubia, angelical, conservadora, tradicionalista, religiosa, débil de carácter, sumisa y tolerante hasta el infinito. Tiene muy claro su papel de mujer burguesa que ha de aparentar vida feliz y no dar qué decir. Es estéril y toda su obsesión es tener hijos. Su matrimonio con su primo Juanito estaba previsto desde la cuna. Conoce, desde el principio, la atracción de Juan por Fortunata que, a pesar de lo que pueda sentir, tolera.Tiene muy pocos conocimiento ni experiencias, las más destacables son las que se desprenden del viaje de novios por algunos lugares de España.

Juan de la Santa Cruz: Protagonista masculino. De gran relevancia, porque la historia gira a su alrededor. Es el 'Delfín' de la familia Santa Cruz, acomodados comerciantes de tejidos, retirados, en Madrid. Niño esperado y hombre consentido por su padre, Don Baldomero, sobre todo; también  por su madre aunque quiere que tenga una compostura tradicional que el chico rechaza. También por el ayo que lo cuida desde su nacimiento y es capaz de seguir y aceptar cualquier capricho que se le ocurra al niño primero y luego al joven. Guapo y simpático galán, pero chico chico anodino y voluble; de nula personalidad y endeble salud. Fluidez de lenguaje y capacidad de seducción a las mujeres. Su vida está dedicada al ocio; los amigos, las salidas nocturnas, las relaciones prostibularias y a un devenir lleno de caprichos satisfechos como burgués,  por tener una buena capacidad económica para sustentarlos. Sus padres eligen desde la cuna quién será su mujer, su prima Jacinta; y poder cumplir este objetivo les llena de felicidad. Al chico lo le importa, le va bien, pero el conocer a Fortunata le hace ver lo que es una verdader pasión que no tiene por Fortunata. Va a ser su goce, pero por su veleidad,  hace que vaya tomándola y dejándola a lo largo de la obra, tantas veces como quiera. Fortunata de una poderosa personalidad influye en él y hace que cambie muchos de sus modales de señorito por otros más chabacanos que a su madre le molestan, pero siempre que actúe con discreción, tolera.  

Maximiliano Rubín: Es delicado, feucho, con fuertes dolores de cabeza. Estudiante de farmacia y objeto de burlas por parte de sus compañeros que le llaman 'Rubinus vulgaris'. Conoce a Fortunata y se enamora inmediatamente de ella. Van a vivir juntos en un piso que alquila, con los ahorros de él,  sacando fuerzas que no parecían posibles porque la situación no es fácil. Ha de enfrentarse a su morigerada tía y a su hermano capellán. Ambos pretenden cambiar a la chica y le sugieren que vaya al convento de las Micaelas para reformarse. Después de estar allí un tiempo, se casan. La fatalidad hace que nuevamente se cruce con Juanito y esto lo complica todo porque la naturaleza de Fortunata es más fuerte que la somera educación recibida. Maxi es un hombre bueno y tímido que no concibe lo que le pasa con su mujer a la que quiere y es capaz de tolerar infidelidades y desatenciones. Sabía quién era y cuál había sido su vida y acepta todas las consecuencias.

Guillermina:  Es un personaje secundario de gran personalidad y relevancia porque intenta influir en la actuación y en la vida de los otros con gran generosidad y sacrificio. Es un burguesa adinerada a la que todo el mundo aprecia y admira. Es llamada 'la santa' como apelativo por la valoración que hace su entorno de las labores que realiza. Saca dinero a los ricos para darlo a los que más lo necesitan, atiende a los huérfanos, a los que acoge en un orfanato. Fortunata siente verdadera veneración por la mujer, de la que no obstante se siente muy alejada por la diferencia existente entre sus vidas.

Evaristo Feijóo: Es un coronel retirado, con una aceptable fortuna que ha tenido unas largas experiencias de la vida. Escéptico, cínico pero campechano, simpático y bondadoso; de una moral alejada a la imperante en esa sociedad, pero es discreto en sus actuaciones. Su primera norma es no escandalizar aunque como principio considera que el matrimonio es una lacra. Ejerce casi de padre,  aunque también de amante, de Fortunata a la que aconseja y guía. Ella que ejerce de mantenida le quiere y confía en sus orientaciones.  Muere poco después de la propia Fortunata. 

Aurora: Es amiga de Fortunata, la última conquista de Juan en la obra;  al enterarse la chica  de que es la nueva amante de su hombre, Fortunata tiene un gran enfado y dominada por la ira y los celos se levanta de la cama en la que poco antes había parido para pegarse con su rival, Aurora. Su disgusto y el camino le produce una gran hemorragia que le va a producir la muerte. 

Mauricia la Dura: Atractiva mujer de clase baja, de voz bronca más cercana a la de un hombre que a la de una mujer. Con una personalidad fuertísima que espanta. Alcoholizada. Se relaciona con Fortunata en las Micaelas, además de ser la madre de Asunción, niña protegida por Jacinta y por Doña Lupe, tía de Max. 

Como ya hemos señalado, el gran número de personajes de la obra nos impide señalarlos a todos, con gran sentimiento por nuestra parte, porque hay muchos con un encanto especial que si bien pasan de refilón, dejan una gran huella como Plácido de Estupiñá, hablador empedernido, encargado de llevar cuentos de unos a otros; comerciante arruinado y servidor fiel de los Santa Cruz que, habiendo enfermado al principio del relato, recibe la visita de Juanito en su casa en calle de la Cava de San Miguel, justo donde vive Fortunata, lo que es el origen de todo el desarrollo de la historia. De forma muy especial José Ido del Sagrario escritor de folletines, y vendedor de libros a domicilio, que aparece también en otras obras de Galdós y, aquí está completamente chiflado; agobiado por la imperiosa necesidad de ganar lo imprescindible para alimentar su familia. Es una figura conmovedora y grotesca que no se olvida. Muchos son los personajes secundarios de esta novela además de los señalados: la familia Samaniego, Los Moreno -Isla, y los Morenos pobres, los Rubín, el resto de la familia de los Arnaiz, Villalonga, los compañeros de diversión de Juanito, la familia Trujillo, la familia Ruiz Ochoa, Cayetano Villuendas, etc. etc.

Fortunata y Jacinta en el cine 
La obra de Galdós cuenta con dos adaptaciones cinematográficas.

La primera, de Angelino Fons de está producida en 1969. Lógicamente tiene una representación esquemática de la novela puesto que una base literaria de la complejidad de la obra ha de reducir el marco histórico, la trama argumental, las secuencias y gran cantidad de datos respecto a la original y, aunque en síntesis dé una perspectiva de la obra, evidentemente los personajes quedan desdibujados y desprovistos de la rica psicología y personalidad detallada de la obra de D. Benito, por lo que el relato puede acercarse más al folletín, que al retrato de una época con los pormenores que acaecieron en aquellos años y las vicisitudes pasadas, por el panel de personajes que circulan por la obra. 


Tenemos aquí la posibilidad de ver la película de Angelino Fons.  


La segunda versión de Fortunata y Jacinta en el cine es de 1980. Está dirigida por Mario Camus  corresponde a una serie de 10 capítulos de unos cincuenta minutos cada uno. El tiempo no ha pasado por la representación, ni por la escenografía, que es magnífica; ni por la actuación de los personajes que es excelente. La polifacética Ana Belén (Fortunata) de gran fuerza expresiva, llena de matices en toda su actuación que pasa por situaciones diversas de amor, sentimiento de abandono, ira, deseo de venganza, celos, arrepentimiento, etc., contrasta con la dulzura de Maribel Martín en Jacinta,  frágil, dócil y aparentemente vulnerable, de miradas significativas que denotan su preocupación y su estado de ánimo: timidez, sumisión, celos, etc., con frecuencia con miradas mudas, dadas las circunstancias en las que se encuentra como mujer burguesa que quiere a su marido pero se lo pone difícil, porque sus engaños y camuflajes son continuados. Frente a ellas, un Juanito Santa Cruz encarnado en François-Eric Gendron,  con aire de niño bien, correcto, educado, culto, pero también indolente, alocado, juerguista, prostibulario que no asume sus responsabilidades al embarazar a una chica una y otra vez. Loco por la belleza y la fuerza de Fortunata, a la que le hace promesas incumplidas y a la que toma y deja de forma reiterada. Petimetre en sus modos porque sus preocupaciones son nimias, sólo él es el centro de su atención; aunque, como embaucador, es capaz de enamorar a una y mil mujeres, sin ningún pudor. Podríamos decir que rememora, en el nombre y en los gestos, a su ancestro D. Juan Tenorio, salvando algunas distancias.  Por supuesto,  el resto de personajes, también bordan sus actuaciones. Una magnífica Mary Carrillo como Doña Bárbara Arnáiz, señora Santa Cruz. Ama de su casa capaz de orquestar una grey de criados en beneficio de una organización perfecta, dentro de un orden  religioso y puritano, donde controlar a su hijo es su mayor preocupación y es donde desentona la melodía que es capaz de mantener,  porque Juan cambia el ritmo de la música que allí se orquesta. Situación que es entendida y respetada por D. Baldomero Santa Cruz, el padre y marido, interpretado por Jean-Marc Thibault como un secundario muy respetable. Tenemos a Fernando Fernán Gómez encarnado a un elegante D. Evaristo Feijóo, a Paco Rabal representando a un primario José Izquierdo o a Manuel Alexandre en un maravilloso, dulce, abnegado y sumiso siervo y correveidile de sus señores. Mario Pardo es Maximiliano Rubín el que será marido de Fortunata. Un buen chico, estudiante de farmacia con muy buenas intenciones y voluntad, pero con poca personalidad. Es otro de los damnificados de la historia. Dolores de cabeza, locura, todo a causa del amor que tiene por la chica y, a pesar de la buena voluntad de Fortunata, la naturaleza es mucho más fuerte que la voluntad. La multipremiada actriz Berta Riaza interpreta a Doña Guillermina. Aprovecha su privilegiada situación para ayudar a los más necesitados, de la mejor manera que puedan necesitar. Alojamiento, consejo, compañía. No podemos seguir con todos, son un sinfín, aunque mercen aclamación.

Cuidados ambientes interiores con muebles y decoración de la época, de gran exquisitez y muchos detalles en las mesas, de acuerdo a la clase social que pertenezcan; cubertería, vajillas, manteles, cortinas, lámparas, dormitorios, etc. etc. Igualmente, unos exteriores de callejuelas del Madrid histórico, mercados, plazas, tiendas que se hacen visibles, dignos de ser tenidos en cuenta, todo puntualizado por la información del momento histórico en que se produce, que respeta el de la novela. Ha de decirse que es una serie que ha tenido en cuenta el conjunto de ámbitos pertinentes que permiten decir que es una buena adaptación al cine de la literatura. Si no se ha visto, vale la pena volver a 'Fortunata y Jacinta' de TV. Como consejo, una lectura previa de la novela permitirá un mayor goce del conjunto, porque nos dice con palabras, lo que después podemos identificar mejor, reconocer y completar su conocimiento con la image. 

Presentamos  la obra emitida por TVE  en 1980  y que puede verse entera, repartida en 10 capítulos en FORTUNATA Y JACINTA. Para presentar cada capítulo hemos tomado literalmente el texto de TVE.

Capítulo 1. Juan, hijo único de la aristocrática familia Santa Cruz, inicia sus estudios de Derecho en la Universidad de Madrid. La expulsión de Castelar de su Cátedra provoca algaradas estudiantiles, en una de las cuales es detenido Juan y conducido a prisión, de la que sale por influencia de su familia. 


Capítulo 2. Durante el viaje de novios, Juan evoca sus vivencias con Fortunata, se emborracha y reconoce ante Jacinta que la verdadera causa de sus tormentos es su conducta hipócrita con Fortunata. Al volver del viaje, Jacinta empieza a colaborar en obras benéficas, se inquieta por la falta de síntomas de embarazo y sufre al enterarse de que Juan tuvo un hijo con Fortunata.   



Capítulo 3. Un día llega a casa de los Santa Cruz un extraño personaje que viene pidiendo limosna y ropas. Cuando está a solas con Jacinta, le hace saber la existencia de un niño de tres años, hijo de su marido y de Fortunata. Guillermina, Pacheco y ella bajan al reino de la miseria y del hambre. 


Capítulo 4. Año 1874. Maxi Rubín es un joven estudiante de farmacia. Vive con su tía Doña Lupe en la calle Raimundo Lulio, del barrio medio burgués de Chamberí. Corto de espíritu y débil de físico, el muchacho vive sometido al dominio implacable de su tía que además de llevar con mano firme la casa, ejerce de prestamista en sociedad con un caballero llamado Francisco Torquemada. (Este capítulo no está completo)


Capítulo 5. Los dos hermanos de Maxi Rubín acuden a la llamada de su tía. Uno es cura, Nicolás, y el otro, Juan Pablo, tiene ambiciones políticas. Deliberan sobre el problema de su hermano pequeño y terminan dándole una solución. Fortunata entra en el convento de las Micaelas.  


Capítulo 6. Llega el día de la salida de Fortunata. Maxi no puede aguantar tantas emociones y enferma. La noche de bodas mientras atiende a su marido, en la nueva casa en la que han ido a vivir, Fortunata se ve requerida por Santa Cruz, que ha alquilado el piso de enfrente. 

Capítulo 7. Después de una temporada, las relaciones de Fortunata y Juan Santa Cruz vuelven a enfriarse. Jacinta se ha enterado de ellas y consigue la promesa de su marido de despedirse definitivamente de la otra mujer. Fortunata, de nuevo sola, conoce casualmente a un hombre mayor, coronel retirado, llamado Evaristo Feijóo. 

Capítulo 8. La conclusión de Feijóo con respecto a las porvenir de Fortunata determina la vuelta de esta con su marido. Es inútil que proteste. El viejo coronel siente que llega su hora y quiere dejar a la mujer pisando firme. Esta vuelta al matrimonio abandonado, requiere una estrategia.

Capítulo 9. Fortunata y su marido viven con Doña Lupe en la nueva casa, cerca de la farmacia donde trabaja Maxi. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que Fortunata viera a Juan Santa Cruz, pero empieza a dar señales de vida, y finalmente vuelven a tener relaciones discretamente.

Capítulo 10. La situación en casa de Doña Lupe, entre esta y el matrimonio Rubin se va haciendo insoportable. Maxi, con la razón perdida, intuye que su mujer espera un hijo y así lo dice. Fortunata sabe que es verdad y tiene que abandonar la casa. Va a vivir con su tía segunda a la Cava de San Miguel. 

Sugerencias didácticas 

I. Observar y comprender:  
  • Si antes no se ha tenido en cuenta, se recomienda conocer al autor, Benito Pérez Galdós: su biografía y su obra literaria. También a Angelino Fons, director de la película de 1969 y Mario Camus director de la serie producida por TVE. en 1980,  y su cine. ¿Qué tienen en común en su biografía? ¿Y en sus intereses?
  • Es importante hacer una aproximación al momento histórico entre diciembre de 1869 y abril de 1876 correspondiente al final de la Revolución de 1868.  Se inscribe en el Reinado de Amadeo I de España, la Primera República, los golpes militares de los generales Pavía y Martínez Campos, y el año y medio de Restauración. Conocer, en un trabajo que puede ser un proyecto conjunto con la materia de historia, las características y las consecuencias que hubo.
  • La lectura de la novela ‘Fortunata y Jacinta’ puede ser atractiva para jóvenes de Bachillerato o estudiantes jóvenes o adultos de español como Lengua Extranjera de un nivel avanzado, porque pueden entender a los personajes y valorar sus comportamientos, en el fondo también presentes en la actualidad.
  • Después del acercamiento a la obra literaria, se verá la película o las películas que, desde otra mirada, permitirán entender mejor los temas tratados en la novela: el comportamiento de los personajes y sus diferencias, lo que permite hacer comparaciones.
  • Es una buena ocasión para ubicar la ciudad de Madrid en un mapa actual. Abundan sus imágenes en la web. Puede seguirse un itinerario por las calles del barrio de los Austria señaladas en la historia que, aunque hayan variado en algunos aspectos, mantienen la misma estructura y nombres.
  • Se identificará, en la novela y en la película, una representación de los espacios en los que se centra la historia. En la película, se puede observar, y señalar, el nombre de lugares y de productos de alimentación que se citan, generalmente bastante genuinos.
  • Los jóvenes de la novela ¿cómo se comportan? ¿de qué viven, en qué trabajan? ¿cómo se divierten?
  • La novela y la película permiten observar el marco histórico desde una la perspectiva crítica. Se pueden ver las dificultades relacionadas con la coyuntura económica que tienen, de acuerdo a su clase social. 
  • La historia está explicada, ¿en 1ª, 2ª o 3ª persona gramatical? ¿Participa de la historia quién la narra o muestra lo que han vivido otros? ¿Quién da su punto de vista en el relato? ¿Hay un o una protagonista clara, y antagonista?
  • ¿Qué circunstancias rodean a Fortunata y a Jacinta? ¿Evolucionan con el paso del tiempo? ¿Cómo son y se comportan cada una? ¿Son siempre iguales o su personalidad se va transformando? ¿Tienen una actuación honesta? ¿Se parecen a algunas mujeres actuales en relación a la actuación con su pareja, con sus hijos, con sus amigos? ¿Cómo pueden describirse, resaltando sus virtudes y defectos? ¿En la película tienen una buena caracterización? ¿Qué relación tienen con Juanito? ¿En qué se diferencian?
  • ¿Cómo es y actúa Juan Santa Cruz? En qué detalles nos fijamos para calificar su carácter, sus virtudes y sus defectos. Pueden enumerarse. ¿En qué trabaja? ¿Qué profesión tiene? ¿Qué relación tiene con Jacinta? ¿Y con Fortunata? ¿Cómo se le puede describir? ¿En la película tiene una buena representación?
  • Destaca otros personajes secundarios ¿Qué rasgos pueden ser significativos a su carácter? ¿Qué actuación tienen respecto a Fortunata, Jacinta o Juanito Santa Cruz? ¿Cómo se le podrían describir de forma sintética? ¿En la película tienen una buena representación?
II Relacionar y reflexionar.
  • ¿Es realista el comienzo de la historia? ¿Tiene rasgos naturalistas? Detalla alguno. 
  • ¿En la vida real, se producen circunstancias sociales y personales similares a las que se explican?
  • ¿Qué juicio merecen los personajes de la historia?
  • ¿Y la protagonista?
  • ¿El final es lógico, de acuerdo al desarrollo de los hechos?
  • ¿Qué papel tiene la mujer a lo largo del relato? ¿Qué valoración social merece?
  • ¿Qué conclusiones generales se pueden extraer?     
III Aplicar.

La presentación de la película que se elija, servirá para motivar su visión y luego establecer un debate o fórum. Puede hacerse una breve alusión a:  
  • El director o directores
  • Los actores
  • Los personajes
  • El espacio y el tiempo en que se presenta la ficción
  • La fotografía
  • La música.
Después de ver la película, pueden ser los espectadores quienes empiecen a opinar sobre lo que han visto.
  • Resumen de los elementos más importantes
  • ¿Qué es lo que más les ha impactado?
  • Importancia concedida a los aspectos estéticos: la imagen, la acción de los personajes.
  • ¿Qué papel juega la música en la película?
  • ¿Qué emociones suscita la historia?
  • ¿Qué valores se destacan?
  • ¿Qué se denuncia?
  • ¿Cómo se conectan a la película amor, humor y horror?
  • ¿Se presenta una situación lógica?
  • ¿Qué pretende mostrar la historia relatada?
  • ¿La historia es optimista o pesimista? 
IV Actividades específicas

Estos elementos sugieren una serie de actividades didácticas que permiten una mejor interpretación del mensaje. Pero, para proponer actividades específicas, estableceremos una cierta ordenación del proceso.
  • Visión de la película.
  • Interpretar el significado de algunas secuencias de la película.
  • Identificar de la época histórica que se relata.
  • Identificar del lugar geográfico en que se desarrollan los hechos.
  • Evaluar de los elementos éticos de la historia.
  • Elementos de la historia que invitan al desarrollo de la imaginación y la creatividad. ¿El espacio?  ¿El tiempo? ¿La actuación de los personajes?
  • ¿Qué aspectos de la historia motivan a una actuación emotiva de los personajes? 
 Para saber más