jueves, 20 de marzo de 2014

MADAME BOVARY DE GUSTAVE FLAUBERT

Hemos analizado a mujeres de historias comentadas anteriormente en otros posts. Mujeres que en general tienen un papel secundario para el desarrollo de los acontecimientos en los que están envueltas; en los que las decisiones no las toman ellas de forma determinante, sino que más bien van a remolque de los hechos que se suceden, en los que los hombres toman partido y deciden el camino que han de seguir. Aquí, Emma Rouault, luego madame Bovary, embriagada por novelas con heroínas románticas, quiere emprender un camino que cree va a conducirle a una vida más llena de sentido que la que tiene en su aburrido y pueblerino Tostes  donde vive inicialmente, aunque su situación social, a ojos de otros,  pueda parecer envidiable.

 Ilustración de d'Albert Fourié  para Madame Bovary  de Flaubert, aguafuerte de  Eugène Abot y Daniel Mordant - Le mariage (1885)


El bovarismo en el cine


El cine no ha dejado de fascinarse con la figura de Emma y, de forma más o menos fiel a la novela o con adaptaciones libres, ha tomado el paradigma del bovarismo, para el cine o la televisión, de forma reiterada. Tenemos, en posiciones destacadas, varias cintas, desde la temprana y clásica de Jean Renoir (1933),  la de Gerhard Lamprecht (1937), la de Vicente Minelli (1949), hasta las versiones más recientes, como la película de Claude Chabrol (1991), la serie para la BBC, hecha con esa corrección tan británica por Tim Fywell (2000) o la versión libre del mexicano Arturo Ripstein: Las razones del corazón (2011). 
 Las presentamos, para orientarnos.

Con Guión también de Jean Renoir (Novela: Gustave Flaubert, música de Darius Milhaud, fotografia de Jean Bachelet y  Alphonse Gibory (B&W). Fue interpretada por Max Dearly, Valentine Tessier, Pierre Renoir, Robert Le Vigan, Alice Tissot, Pierre Larquey, Monette Dinay, Louis Florencie.  La Productora fue  Nouvelle Société des Films, de Francia. 

Renoir resalta la ensoñación romántica de Emma, que se refleja en algunas escenas, como la del baile en la mansión de los Vaubyessard, que también retoma con análoga embriaguez Minelli. Emma baila el vals con Rudolph, a un ritmo que trasluce el vértigo que siente y, el acompañante en un momento de praoxismo y como muestra de poder, manda quebrar los cristales de las ventanas sin reparar las consecuencias. Los sirvientes los golpean con las sillas, hasta hacerlos  trizas, para que el aire fresco nocturno pueda aliviar el mareo de la dama… Es un gesto exagerado de despilfarro que contempla la película y la novela, que sólo pretenden mostrar lo superlativo de las exigencias de Emma hacia los otros, de los que reclama que la amen, sin fisuras, hasta el punto de pasar por alto las convenciones sociales de la medianía.


Gerhard Lamprecht  fue el director y guionista cinematográfico, de nacionalidad alemana. Durante los años del Tercer Reich continuó con su trabajo de dirección, destacando su película Madame Bovary (1937), con Pola Negri y Ferdinand Marian, de la que tenemos una  información muy escasa. 

  • Madame Bovary, dirigida por Carlos Schlieper (1947) pulsando sobre estas líneas puede conectarse con la película  por capítulos .   Es un film argentino, dirigido por Carlos Schlieper sobre guion de María Luz Regás y Ariel Cortazzo. Fue estrenado  el 2 de abril de 1947. Interpretado por Mecha Ortiz, Roberto Escalada y Enrique Diosdado, entre otros. Nélida Romero recordaba que a Schlieper le divertía hacer sufrir a Mecha Ortiz al punto que a veces se debía interrumpir la filmación para festejar las bromas con algún técnico.
Es uno de los grandes dramas de Vincente Minnelli (1910-86). El guión, de Robert Ardrey (“Los tres mosqueteros”, Sidney, 1948), es una adaptación de la novela con una fidelidad superior a la habitual en otras obras de Minnelli. Con Jennifer JonesLouis JourdanVan HeflinJames MasonAlf KjellinGene LockhartFrank AllenbyGladys CooperJohn Abbott como intérpretes y música de Milkos Rozas. Empieza con la acusación en juicio, al propio autor, por escribir una obra inmoral.  A partir de ahí, se desarrolla el relato contenido que simula narra a los jueces, defendiéndose de la acusación de corromper con la obra creada y señalando que él sólo muestra la realidad, una mujer imaginativa que vive en un mundo pequeño y cerrado  que no le permite realizar sus sueños. El relato cambia hechos de la novela que permuta, reduce y sintetiza. Charles toma la casa de Yonville  para casarse con Emma, sin relatar su anterior matrimonio; León se integra inmediatamente en su vida, con la excusa de decorar su nueva casa, hasta que se marcha a París. La realidad siempre es más ruin que sus sueños. Tiene un niña, otra frustración para la mujer, porque deseaba un niño para que pudiera ser más libre. El baile en el castillo de Vaubyessard  le permite escapar de la rutina y es como el sueño de la Cenicienta, mientras sigue en su recuerdo. Después de León, se acerca a Rodolphe Lhereux que también la abandona. La frustación de Emma es total, además se siente perseguida por las deudas contraídas en los despilfarros hechos a espaldas e su marido. Charles que le quiere, no es capaz de hacerla feliz. Él se rige por la realidad de una vida sencilla y la ciencia sanitaria, tangible; y, ella por fantasías librescas, en donde la realidad siempre es mucho peor que la imaginación literaria. En una salida con su marido a la ciudad Rouen, se reencuentran en el teatro la ópera con León Duphi  y Emma vuelve a recomponer la relación perdida. Finalmente, las decepciones amorosas y la ruina económica acaban con ella. Termina la película  con  la absolución en el final del juicio, al autor. 

  • Madame Bovary Dirigida por Zbigniew Kaminski (1977) Polonia.  (PANI BOVARY TO JA).  Fotografía: Zdzisław Kaczmarek; e intrepretada por: Jadwiga Jankowska-Cieślak, Tomasz Grochoczyński, Jerzy Radziwiłłowicz, Krystyna Janda, Gabriela Kownacka y Jerzy Fedorowicz entre otros. 
Claude Chabrol uno de los creadores de la nouvelle vague francesa, realiza una impecable adaptación; respeta, con gran acierto, el texto original, y  lo retoma cinematográficamente. Con, también, guión de Claude Chabrol, música  de Matthieu Chabrol, fotografía de Jean Rabier e interpretada por Isabelle Huppert, Jean-François Balmer, Christophe Malavoy, Lucas Belvaux, Jean Yanne y  Christiane Minazzoli, entre otos. La película plasma, en buena medida, el mundo de la Francia de la época. Chabrol es un director que logra desarrollar un estilo diferenciado de sus contemporáneos. Llevó a la pantalla adaptaciones de diversas obras, con mayor o menor reconocimiento y prestigio y asumió un gran desafío con este proyecto, por el universo literario que representa. Chabrol nos introducirá en el interior de Emma, nos acerca al drama de sentirse relegada por su insípido y burdo esposo, con un hostigamiento que nace inmediatamente, y que crece más a medida que pasa el tiempo. Chabrol respeta y nos introduce en la historia de la mujer insatisfecha permanentemente, aunque su situación cambie. La poética visual de Chabrol de la obra se plasma en su representación del campo donde muestra un fantástico dominio cromático, literalmente, brillante, luminoso, radiante, rebosante de energía y vida. El campo, es el lugar del idilio con León, en un brillante y omnipresente verde que impera en unas poderosas imágenes bucólicas del día y otras más lúgubres en la oscuridad de la noche, para presentar sus secretos amoríos con Rodolph.



Miniserie británica de dos capítulos del año 2000. Situada en la Normandía rural de los años 1830 y 1840. Es la historia de Emma Rouault, la mimada hija, bien educada, de un rico caballero. Interpretada por Frances O'Connor como Emma Bovary, Hugh Bonneville (Charles Bovary), Greg Wise (Rodolphe Boulanger), Hugh Dancy (León), Keith Barron  (Lheureaux), entre otros.


Tiene un guión de Paz Alicia Garciadiego; es una versión libre de Madame Bovary.  Abarca los capítulos que tratan del derrumbamiento físico y espiritual de Emma hasta su suicidio. Desde el inicio, Emilia vive en constante conflicto, que continúa a lo largo del relato. Los espejos son reflejos e imágenes de sí misma, de sus proyectos que deforma  por su visión de la vida; Emilia es infeliz e incapaz de salirse de un ambiente que la disgusta, aunque no se conforme. El vecino lúbrico que la aborda en la azotea refuerza el estado de Emilia que, en lugar de seguir llorando por el rechazo de Nicolás, prolonga su humillación y su necesidad insalvable de afecto. Espacio asfixiantes, pasillos largos que en su profundidad dejan ver las puertas cerradas, silenciosas y sin vida, dejan intuir dramas que no se aparecen  en escena o la soledad y el vacío que se relata. Javier, su marido es pasivo y tibio respecto a la relación con su mujer. Parece no saber de sus amores con Nicolás, e incluso le confiesa que cuando le oye tocar el saxofón desearía ser como él. La forma de relación entre Emilia y Javier es desequilibrada: para ella es un infierno, para él es la vida real. Él intenta manipular el drama de su mujer ignorándolo y perdonando en silencio.La protagonista se humilla y arrastra por dinero o  por amor. Como Emma, Emilia se suicida. Si la novela de Flaubert genera un discurso crítico sobre la sociedad burguesa de la época, esta película se enmarca  en una coyuntura mexicana de carácter melodramático y machista.
  
  • Madame Bovary, ballet, con un escenario coreográfico y coreografía de Jacques Cesbron y la música compuesta y dirigida por Don Freund. 
                         
Es una producción de 1996 del Teatro de Ballet de la Universidad de Indiana con la Orquesta de Concierto de IU Courtney Beshear (Emma), José Palla (Charles), Andrew Carr (Léon), a Lance Hardin (Rodolphe); Barry Tremmell (Lheureux). Escenografía y vestuario por C. David Higgins.
  • Bovarismo  dirigida por Cristo Chaparro (2011)


Gabriel (Cristo Chaparro) es un joven cinéfilo aspirante a escritor se ve sumergido en una difícil charla con su cerebro. Confunde constantemente fantasía y realidad, las imágenes creadas por su mente se mezclan con sus recuerdos y los fantasmas del pasado regresan para quitarle la venda que le impide ver la verdad sobre lo que le rodea. Es una historia psicológica sobre la idealización del amor. Con una fotografía en blanco y negro y el ruido de la ciudad como telón de fondo. Film independiente de bajo presupuesto, que manifiesta principalmente la influencia del cine de Woody Allen, Charles Chaplin e Ingmar Bergman. Se podría decir que la cinta es un homenaje a la ciudad de Madrid, a la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert, a la literatura rusa (Dostoievski, Chejov, Tolstoi), a la figura de Woody Allen en general y a los films Manhattan y Annie Hall en concreto. Los personajes de la película están interpretados por Montse Andrés, Laura G. Calera, Pedro Javier Güiza, David Huertas, Daniel Jumillas, Paloma Navarro, Ana María Nieto, Javier Páez y Julia Petisco y el propio Cristo Chaparro.

El autor y la obra 


Gustav Flaubert se mueve en la corriente europea del realismoMadame Bovary, presenta un choque entre la realidad y los sueños frustrados de una mujer. Publicó la obra en 1856. En el momento de transición entre los movimientos estéticos del  Romanticismo, el Realismo y el Naturalismo. La obra se  inscribe en la fusión de esas estéticas, y  se convierte en un clásico literario.

                                                
La obra se publicó inicialmente por fascículos  en la Revue de Paris entre el 01 de octubre de 1856 y 15 de diciembre de 1856. Diseñada por Flaubert con rigor de ingeniería científica. Su obra no es sólo fruto de la inspiración y de la observación; parece que el argumento se fundamenta en una noticia del periódico de la época, a partir de la cual el autor construyó la novela con detalle para que cada pieza ajustase en el ensamblado total. Por ella, el autor fue acusado de atacar la moralidad y las buenas costumbres. Se le juzgó en enero y febrero de 1857 y, finalmente fue absuelto. El escándalo del proceso dio gran fama a la obra, de modo que, ante la curiosidad imperante, fue publicada en un solo volumen, en abril de 1857. 

La novela transcurre entre octubre de 1827 y agosto de 1846 (de acuerdo con Francis Steegmuller, traductor y analista de la obra).Abarca el tiempo de las Revoluciones burguesas o liberales, de Julio, de 1830 que da origen al imperio de rey Luis Felipe I de Francia, a la de 1848, que obliga al rey a abdicar, dando paso a la Segunda República Francesa. En ese tiempo el autor presenta a una ascendente burguesía de clase media, que Flaubert sitúa entre las gentes del campo francés que imitan la clase media urbana, emergente.


Flaubert  hace una descripción precisa de la vida de Yonville  y muestra el tiempo exterior de lo que ocurre de forma contrapuesta a los sentimientos y vivencias íntimas de los personajes. 




Presenta  con detalle una parte del norte de Francia bien conocida  por Flaubert, ya que es su lugar de su nacimiento y de vivencias de la juventud: los alrededores de la ciudad de Rouen, en Normandía.
Sus descripciones  precisas de gran fidelidad a los elementos de la vida en el campo han hecho de la obra  un relato imprescindible del realismo literario.

Su originalidad reside en la crítica social hecha a la burguesía por la doble moral en la que se fundamentan sus usos y convenciones éticas. Muchas mujeres de la época se identificaban con la protagonista de la obra, por la que el autor fue juzgado al considerar que atentaba contra las buenas costumbres; aunque, después, fuera absuelto.

                            
El personaje de Emma, Madame Bovary, es un ícono narrativo: esposa infeliz, adúltera, irresistible, destructiva.  El término «bovarismo» surgió del paradigma otorgado a Emma, para aludir el cambio del prototipo difundido durante el romanticismo, de la mujer idealizada, que carecía del derecho de ser ella, para sumirla en icono y musa de sus amantes y, sin que ellas puedan tener derecho a protagonizar ninguna pasión. Emma, por el contrario, sigue sus propios dictados; actúa movida por su pasión y por su búsqueda de la felicidad. Rompe, así con la moral burguesa de la mayoría de las mujeres de la época.

Emma hace del amor un tópico, que es incapaz de satisfacer o de alcanzar. Tiene interés por Charles, al principio, por la novedad que supone el  poderse alejar de la monotonía de la granja en la que vive con su padre. Esa atracción inicial se transforma otra vez en monótona rutina. Igualmente ocurre con sus amantes, León Depuis y Rodolph Boulanger. La pasión le dura poco, porque no siente más que fascinación por la novedad. Se siente seducida por el interés o la lujuria, según el amante y el momento de su vida en que se desarrolle la relación. Aspira a mucho, y nunca puede conseguir, en el mundo real, lo que las lecturas le aportan. Eso le produce una profunda frustración porque es la antítesis de Charles, caracterizado por la falta de ambición y de pasión. La búsqueda de aventuras tampoco se satisface por el realismo que le ofrecen sus amantes, que distan mucho de su deseo de aventura. La serie de infidelidades en las que cae Emma le llevan a un grado de frustración cada vez mayor, que a su vez, por su incapacidad de ver la realidad sin deformarla y por su grado de egoísmo, le conducen a una espiral que acaba en tragedia.

Emma muestra fascinación por la clase alta, que le parece depositaria de la dicha que ella no tiene. En su visita al castillo de Vaubyessard se siente inmersa en un cuento de hadas; la reina de la situación, sin ser consciente, o sin importarle, las habladurías que produce y el aprovechamiento que hacen de su ingenuidad los hombres que la cortajan. Desea que Charles sea un médico famoso para conseguir la vida de lujo a la que aspira. Sus derroches y mentiras le llevan a quitarse la vida por sentirse incapaz de enfrentarse a la realidad. Otros personajes -como Lheureux, el comerciante- también evidencian esta ambición por el lucro. Abundan los personajes que aspiran a la relevancia social y el poder económico, que si no lo tienen, se conforman con  aparentarlo, sin tener en cuenta la ética o el respeto por los otros.    

Flaubert critica la importancia que se concede a lo material sobre lo espiritual. También, describe con desprecio cómo triunfa la ignorancia, el egoísmo, etc. Muestra su indignación por la frivolidad y mezquindad de la sociedad francesa: Homais o Lhereux, están ávidos de dinero y de poder; las chismosas Tuvache y Lefrançois; o la propia Emma, están insertas en circunstancias que les lleva a su propia tragedia y a los de su entorno. Probablemente, el personaje más noble es  Charles, aunque su ingenuidad  parece  producto de la ignorancia y la falta de sensibilidad. 

Sugerencias didácticas
  • Ver  las características de la novela realista, y cómo se inscriben en la novela que estudiamos.  
  • El autor del siglo XIX suele ser omniciente. ¿Puede decirse que lo sea Flaubert en esta obra?
  • ¿En qué escenarios se mueve la protagonista? Situar Normandía en Francia y los parajes por los que se mueve Emma: Tostes, Bertaux, Yonville y Rouen.
  • ¿Con qué adjetivos podríamos calificar a Emma? ¿Y a Charles? ¿Qué les une y qué les separa? ¿Qué otros personajes pueden destacarse de la obra y por qué se caracterizan?.
  • Tiene valores éticos la obra. ¿Es justo que fuera atacado de inmoral, el autor? 
  • Después de conocer el relato literario, podemos hacer una sesión en la que  juntos puedan ver alguna de las películas que  proponemos  para comentar el traslado de la historia  al cine, la fidelidad  de las secuencias a los capítulos,  la forma de narración optada en la película, la expresividad de la protagonista ante las diversas situaciones que ha de afrontar, etc. 
  • Puede establecerse una relación o análisis comparado entre la  obra literaria  y la película Bovarismo  de Cristo Chaparro. ¿En qué aspectos hay semejanzas? Qué diferencias se encuentran en el espacio, tiempo, nombre y características de  los personajes?
  • Puede hacerse una lectura de la obra con las orientaciones que se proponen en la guía de lectura de la bibliografía. 
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Bibliografía 




Gustave Flaubert:   Madame Bovary.  La Bibliothèque électronique du Québec Collection À tous les vents, Volume 715 : version 2.01  Édition de référence : Paris, Librairie de France, 1929. « Édition du centenaire » Illustrations de Pierre Laprade.

Gustave Flaubert: Madame Bouvary (Texto castellano)